El horado de Dios

Written by on 31 agosto, 2013 in Ensayo, Literatura - No comments
Literatura. Ensayo.
Por Manuel Gayol Mecías…

El horado de Dios

 Dudo que los orificios o agujeros sean indicadores, señales o caminos del vacío; o para aclarar mejor: de ese vacío que lleva hacia la Nada.

A mi modo de ver, cualquier agujero puede conducir a una dimensión sorprendente. A través de un foramen podríamos ver lo que nunca habíamos imaginado, como lo narró Jorge Luis Borges en su cuento El aleph. Los túneles y las cuevas son senderos hacia lo inesperado. Los laberintos son las posibilidades aterradoras de lo desconocido.

Desde hace algunos años se han descubierto los agujeros negros en el espacio interestelar, y ya se sabe que en el universo hay una infinitud de estos agujeros. Sabrá Dios si la red de laberintos de los embudos negros dan lugar a otros universos, y todos juntos, concavidades, laberintos y universos constituyen una infinita secuencia de la energía del ámbar.

De cierto, el ojo de una cerradura ha sido (y es) un recurso nunca gastado para la imaginación de cualquier historia y/o poema. De hecho, los ojos están situados en dos cuencas por donde entra no sólo la energía solar, sino además la fuerza de la vida de los otros. Lo que el mismo Antonio Machado y también Octavio Paz han reconocido como la otredad, que maravillosamente nos rodea y nutre, porque es interacción de vida que se introduce por la voz en los corredores de los oídos, con los alimentos mediante la boca, mediante el olor a través de las hornacinas de la nariz y por el tacto en los poros de la piel. En fin, los seres humanos estamos formados por agujeros que nos permiten vivir.

El aire de la vida y de la poesía penetra por todos los orificios del cuerpo; es como si nosotros, a través de la piel, tuviéramos la posibilidad de rehacernos constantemente.

Las ventanas y las puertas son dos metafóricas y extraordinarias aberturas. Por una ventana alcanzamos a saber que más allá, en la cercanía o la distancia, hay algo que se añora. La ventana podría ser el cuadro de otra vida real, de un paisaje nuevo, según nuestra imaginación y temperamento; y es que abrir una ventana puede significar una manera más de respirar el mundo o sentir la brisa de un poema perpetuarse en la memoria.

La puerta, por su parte, puede ser no solo la entrada o la salida a/de un ámbito de riesgo: el sueño o la pesadilla, la vida o la muerte, sino además el regreso al (o la pérdida del) origen. Pero para cualquiera de ellas, el vano de la puerta no tiene por qué ser siempre un hueco o vacío falto de solidez, o falto de realidad, sustancia o entidad, sino que puede conformar un sentido profundo de relación humana; hasta puede llegar a ser una puerta estelar hacia una galaxia impensable.

Un volcán es el agujero o pasadizo hacia las entrañas de la tierra, y decir esto también significa el hecho virtual de poder llegar al magma de la vida, a nuestro mismísimo centro de gravedad física.

Sin embargo, la mujer, por encima de todo, es sin ambages la excelencia del agujero… En realidad, a la hora del amor, el que se entrega es el hombre, cuando realiza el sexo con la mujer que lo acoge y lo cobija mediante su vulva. Ahí también comienza la vida esplendorosa no solo como placer, sino asimismo como reproducción, como nuevo comienzo. Más tarde, nacemos por esa carnosa y agridulce angostura para hacernos más humanos.

Cada vez que una persona muere deja un agujero imaginario en el espacio donde vivió. Detectar ese agujero quizás sea una oportunidad para los que aún vivimos intentando conocer la redención, intentando sentir la energía del ámbar que podemos descubrir dentro de nosotros mismos, o de ese ser que se marchó, que ya no está visible.

A mi modo de ver, todos los agujeros, orificios, hoyos, cuencas, corredores, pasillos y huecos pueden ser ilimitados. Porque todos vienen de esa especie de foramen universal e infinito que se encuentra en la profunda dimensión imaginaria de los sueños… Ese sentido de vida viene del horado de Dios.

(Bell, California, 2000 – 2006)

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About the Author

Manuel Gayol Mecías is the Director and Editor of Palabra Abierta (“Open Word”; mu.gayol3@gmail.com), and a Cuban writer and newspaper man. He holds a 1979 Master’s Degree in Hispanoamerican Language and Literature from the University of Havana. He was a Senior Researcher in the Literature Investigation Center of the Casa de las Américas (Havana, 1979-1989), and was a member of the editorial board of Vivarium magazine, a review published under the tutelage of the Archidiosis of Havana. He has published innumerable critic essays, short stories, novels and poetry in many Cuban and foreign literary reviews and newspapers, and has been the recipient of various prizes in literature, among them the Short Story National Prize of the Union of Writers and Artists of Cuba (UNEAC), 1992, and the Enrique Labrador Ruiz International Short Story Prize of the Círculo de Cultura Panamericano (Pan-American Circle of Culture) of New York, 2004. He worked as editor of Contact Review, from 1994 to 1996. He worked at La Opinión Spanish Newspaper as Editor and Copyeditor (1998 to 2014). At present, he is one of the founders of the Club del Pensamiento Crítico at the Huntington Park Public Library. Published works include Retable of the Fable (Poems, Editorial Letras Cubanas, 1989); Multiple Appraisal of Andre’s Bello (Compilation, Editorial Casa de las Américas, 1989); The Jaguar is an Amber Dream (Short stories, Provincial Center of the Havana Book Editorial, 1990); Return of the Doubt (Poems, Vivarium Editions, Archiepiscopal Center of Studies, Havana, 1995); The Night of the Great Goth (Short stories, Neo Club Editions, Miami, 2011); Eyes of Red Goth (Novel, Neo Club Editions, Miami, 2012); Marja and the Eye of the Maker (Novel, Neo Club Editions, Miami, 2013); Inverse Trip towards the Reign of the Imagery (Essays, Neo Club Editions, Miami, 2014) and The Fire’s Artifice (Short stories, Neo Club Editions, Miami, 2014); Coincidencias de un editor (o el exorcismo de Joel Merlín) (Novel, Palabra Abierta/Neo Club Ediciones, Eastvale/Miami, 2015); La penumbra de Dios (De la Creación, la Libertad y las Revelaciones) (Essays, Palabra Abierta/Neo Club Ediciones, Eastvale/Miami, 2015); Las vibraciones de la luz (Ficciones divinas y profanas). Intuiciones II (Essays, Palabrta Abierta Ediciones/ Alexandria Library Publishing House, Eastvale/Miami, 2016).

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