Crecer no es siempre un premio

Written by on 19/01/2020 in Critica, Literatura, Pensamiento - No comments
Literatura. Crítica. Pensamiento.
Por Gustavo Catalán.

Siempre, en uno u otro sentido, el pulso a las horas, rara vez aliadas. Cuando ya en la madurez y rendidos a la evidencia de su inexorable progresión, intentamos hurtarnos en lo posible a esa servidumbre y disfrutar dando la espalda al reloj de los días. Quizá aparezcan los nietos y con ellos,

por su amor teñido de candor, volveremos de nuevo a la inquietud frente al enemigo aunque ahora, y al revés de lo que nos ocurría cuando a la entrada de nuestra juventud, daríamos lo indecible por detener las agujas y poder disfrutar, en la vida restante, de esa niñez y su “tiempo sin tiempo y sin memoria”, como dijera el poeta Gerardo Diego.

Ya escribí meses atrás del placer que me causaba enseñar a uno de ellos el juego del ajedrez y perder, alguna que otra vez, para gozarme de su contagioso orgullo. Otro me dijo, sentados en un bar y muy serio, que daría cualquier cosa —incluso sus juguetes preferidos— por hacerme inmortal. Cuando sonríe el de los grandes ojos me gustaría y como última voluntad sumergirme en ellos y, días atrás, andaba abstraído en uno de mis paseos cuando la nuera me llamó desde la esquina: “Es que te ha visto. ¡Es Tat (así me llaman) y tengo que darle un beso! Eso me acaba de decir”. Con toda seguridad se identificarán conmigo si afirmo, con Lope de Vega, que “Eso es amor. Quien lo probó lo sabe”. Por todo lo anterior, sueño a veces con lograr un imposible: que no crezcan.

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About the Author

J. GUSTAVO CATALÁN Nacido en Guipúzcoa. Licenciado y Doctor en Medicina (1990) por la Universidad de Barcelona. Especialista en Oncología y Endocrinología. Diplomado en Metodología Estadística por la Universidad de París y en Sanidad (Escuela Nacional de Sanidad,1982). Tras ocupar la subdirección del Centro Regional de Oncología de Baleares, jefe de la Sección de Oncología del Hospital General de Mallorca hasta 2002 y, posteriormente, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Son Llàtzer (Ibsalut) hasta 2011. En la actualidad, ejerzo en el ámbito privado. Autor o coautor de más de 100 artículos y diez libros sobre la especialidad. Miembro electo de tres sociedades científicas nacionales y dos internacionales (European Association for Cancer Research y European Society for Medical oncology). He formado parte del comité editorial en cuatro revistas profesionales y becado por trabajos de investigación en ocho ocasiones. En 1987 obtuve el Premio Ciudad de Palma en el área de investigación científica. EN CUANTO A LAS LETRAS… En 1993, el primer libro de relatos: "De una cierta desmesura" (Edit. Prensa Universitaria. Palma de Mallorca) y, en 1997, el segundo: "Mi Giovanna por tres horas". Otros cuentos en volúmenes colectivos (1996, Edit. Noesis, Madrid; Edit. Ergon en 2005 y 2007…). Autor de las novelas “No habrá quien nos pueda separá más nunca” (Edit. Olañeta, Palma de Mallorca, 2000), “La fosa común” (Edit. Huerga y Fierro, Madrid, 2001) y, en la misma Editorial, “Tiempo de Despedidas” (2006) y “Frente a mí” (2014). También colabora en prensa con asiduidad. Autor de la columna semanal “Polvo de Letras” en la revista “Illespress” hasta su extinción y, desde hace 17 años, los domingos, columnista de opinión en “Diario de Mallorca”. Colaborador asimismo de la revista digital "Palabra Abierta", de Eastvale, California. En 2013 inició el blog “contar es vivir (te)” (http://gustavocatalanblog.com).

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