Juan Latino: de esclavo a catedrático

Written by on 16 enero, 2016 in Comentario critico, Periodismo - 2 Comments
Historia. Comentario crítico.
Por: Tony Cuartas…

Juan Latino

No sabemos si hubo agisymbios(1) que escribieron utilizando jeroglíficos, pero es probable. Debemos pensar que escribieron en fenicio o en griego; que hubiera agisymbios que utilizaron el alfabeto latino, no nos es conocido, pero es posible. El primer autor  de piel negra que escribió utilizando el alfabeto latino, y que conocemos por su nombre es Juan Latino, figura renacentista. Residente en Lisboa durante la primera mitad del siglo XV. De hecho era ciudadano portugués nacido en Europa, cuya vida nos demuestra que en aquella época no existían los prejuicios raciales: la única raza que Chiada le reprochaba es un nacimiento ilegítimo.

Es cierto que en 1517 se inició la trata  de  negros entre África y América, mediante privilegio concedido por Carlos V a ciertos comerciantes flamencos, pero en aquel entonces la esclavitud todavía no deshonraba al hombre, no pasaba de ser un señor que podía infligir sufrimiento por igual al cristiano pagado, europeo y extranjero. El solo pensamiento de que la piel oscura pudiera predestinar a la esclavitud no había aflorado aún en aquella época.

Más bien se tendía a pensar lo contrario: el esplendor de los 781 de dominación árabes con sus  nobles de piel frecuentemente oscura, y la agisymbia, como decía Tolomeo en el mapamundi de su época, es el África negra de hoy y no la zona de los países árabes, de dicha palabra se ignora su significado y origen.

Radiación sobre  todo en Occidente  de  los centros de erudición antigua, no se habían extinguido todavía en la conciencia europea, con el resultado de que, con frecuencia, en el (moro) se veía al hombre rico, caballeroso y extremadamente rico.

Las presentaciones de aquella época de san Mauricio, del rey Baltazar y de las figuras de Otelo no patentizan lo extraordinario en la figura de Juan Latino, del primer autor agisymbio, formado culturalmente en Occidente, residía para sus contemporáneos  sobre todo en el poder de exhibir, finalizada la Reconquista, a todo el mundo y a los árabes finalmente derrotados por un moro (cristiano).

Probablemente  nació  en  Guinea en 1516, fue a España a los 12 años, en 1528. Se cree que era imposible que un analfabeto llegará a cultivar el saber y la cultura que él acumuló y asimiló, ya que en 1530 su madre, como eran esclavos de la casa de doña Elvira, la hija de Gonzalo Fernández de Córdoba el Gran Capitán, se trasladan con su séquito  de  Baena  a  Granada. En Baena tenía que acarrear los libros escolares de Don Gonzalo, hijo del ama y tercer duque de Sessa, que tenía ocho años menos que él. Lo que se pudo suponer que los leyό y su instrucción progresó rápidamente, más que la de su amo. Llegó siendo preceptor, estudiando latín y griego con él en la escuela catedrática. Más tarde, en la recién fundada Universidad de Granada, su aprovechamiento en latín fue tan notable que desecho su nombre de esclavo, por el de Juan Latino. En 1546 llegó a bachiller. Pronto se extendió su fama no solo por erudición, sino también por su agudeza, sus ocurrencias y su belleza. Tocaba el órgano, el laúd y la guitarra, “y otras cosas curiosas”, que quizás pudieran  ser africanas. Los salones más elegantes se le abrieron, entre ellos los del lincenciado Carlobal, consejero y juez, así como administrador de los bienes del duque. Allí ocurrió una escena que Lopes de Vega menciona y que sirvió de pretexto a Jiménez de Enciso para escribir una comedia. Resulta ser que Juan Latino enseñaba el latín a la hija del  licenciado, doña Ana, y como es lógico en estos  casos surgió el  amor, pero fue por la conjugaciόn del verbo “amar, amo, amas”, la consecuencia estribó en que en el año de 1549 dio a luz la primera niña, pues la felicidad se cuajó con tres hijos más en 1552, 1556 y 1559.

La carrera literaria de Juan, fue en gran escala satisfactoria, ya  que  llegό a ser año 1556 licenciado, en 1557 accediό al puesto de professor de latín en la Universided de Granada, en 1565 le cupo el mayor honor que podia dispensar dicha instituciόn: Su discurso en latín, que desafortunadamente no se conserva, inaguró el año académico. En 1569 llegό a Granada don Juan de Austria, hijo del emperador Carlos V y futuro vencedor de la batalla de Lepanto. Jugaba a las cartas con Juan Latino y con su amigo de la infancia y anterior amo, el duque de Sessa. Fue una época muy alegre. Cuando dos años más tarde, consiguió a Europa, Juan Latino escribiό su obra más importante, Austria, que no es  más que  una erudita e inmensa loa al vencedor. Las obras de Latino  se  publicaron en  los años  de 1573, 1576 y 1585.

En 1586, cuando contaba 70 años, renunció a su cátedra por motivos de salud. Es posible que haya muerto en 1606; según otro autor, que llego a ver la tapia de su tumba, pero que probablemente leyό mal la fecha, fue en 1523. Así Juan Latino hubiera llegado a los 107 años de edad.

Veamos estos versos escrito en latín y en la traducción al español:

Qué pelagi Dominu Neptunus Visus adesse,

Hispanes que Deusnmanibus cin fuscina sceptrum…

(En el parece redivino Neptuno, señor del mar un dios

de manos españolas en los que el cetro  tridente…).

 

Cuando al hablar de don Juan de Austria. Como es de esperar, el entusiasmo por el favor de la misión cristiana:

 

Obvius Aethiopem christiem dout ore Philippus. 

No aethiopi inst haec forte Philippus neges…

(Encuentra Felipe al etíope, le habla decentemente de Cristo…

No niegue, Felipe, a los etíopes estas cosas justas…).

 

También otros versos suyos dejan concepciόn de la igualdad social:

 

Quod si nostratius facies Rex negra ministres displicêo,

Gesthiopum non placet alba virus.

(Si nuestra negra faz, rey, a tus ministros desagradan,

a los etíopes no les gusta la blanca en los varones).

 

“El negro Juan Latino” fue para Cervantes el característico representante de un estilo académico preciosista repleto de triquiñuelas lingüísticas, y por ello no hubo de inmortalizarlo en El Quijote. Sin embargo, es posible preguntarse, ante algunas estrofas, si no vibra en ellos cierto atavismo africano, un recuerdo lejano del culto a los antepasados, ceremonias de fertilidad, reinos matriarcales y el estilo de los africanos”.

Juan Latino nació en el año de la subida al trono de Carlos V y se retiró dos años antes  de la destrucción  de  la Armada  Invencible. Su  vida, pues, abarcó  los años más gloriosos de la historia de España. Fue una brillante manifestación del  renacimiento español. Por su parte, doña Ana del Carlobal, cuya  fecha  de  muerte  probablemente se encuentra reseñada en la lápida escrita, dejo instrucciones para que la misma dijera lo siguiente:

 

Del Maestro Juan latino

Catédratico de la Granada

y doña Ana de Caslobal,

su mujer y heredera.

MDLXXIII

Nota: 1.- “Agysimba es un país perdido del continente africano que se identifica con las partes volcánicas del Tesbis y con partes de Sudáfrica”. Tomado de G. Chavarría Alfaro: La torre imposible: Vórtices y vértices de la literatura mundial, nota 8.

[Este trabajo fue enviado especialmente por su autor para Palabra Abierta]

Tony Cuartas

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About the Author

Tony Cuartas (La Habana, 1941) estudió y trabajó en Cuba como diseñador gráfico y escenográfico. Sus primeros poemas aparecieron en los años 60 en revistas de talleres literarios. En 2009 publicó el poemario "Prolongación ancestral" (Letra de Molde Ediciones, Miami), y tiene inéditos varios libros de poesía y narrativa. Actualmente reside en San Diego, California. "Y los caballos" está dedicado a su hija Lilian.

2 Comments on "Juan Latino: de esclavo a catedrático"

  1. Carmen 1 septiembre, 2018 at 4:15 am · Responder

    La imagen del cuadro no es la de Juan Latino, sino de Juan de Pareja, el esclavo morisco de Velaquez. Pintado por él.
    Recibió carta de libertad de su amo y también fue pintor.

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