Pinceladas líricas de Alejandro Anreus: Un ejemplo de poesía actual o instapoesía.  

Written by on 21/04/2026 in Critica, Literatura, Poesia - No comments
Literatura. Ensayo. Poesía.
Por Octavio de la Suareée.

Cortesía del autor.

Alejandro Anreus es un conocido crítico de arte, curador de exposiciones en el Museo de Jersey City durante ocho años y autor de seis obras importantes, incluyendo su más reciente contribución Modern Art in 1940s Cuba: Havana’s Artists, Critics, and Exhibitions o Arte moderno en Cuba en la década de los cuarenta: Artistas, críticos y exhibiciones de La Habana (Gainseville, FL: University of Florida Press, 2025, págs. 342).

Anreus llegó desterrado de Cuba después de sufrir el engaño castrista durante diez años consecutivos y ver convertida la isla de sus antepasados en una represión totalitaria absoluta, sin libertad de expresión ni movimiento alguno posible. Su llegada a la ciudad de Elizabeth, en el área metropolitana de Nueva York-Nueva Jersey, lo pone en conocimiento de la nueva generación de artistas plásticos cubanos que surgía en el exilio, como a la vez con muchos de los viejos maestros que habían establecido residencia en los Estados Unidos. Comienza entonces su carrera de curador de exhibiciones y crítico que combina a la vez con sus estudios, y más tarde recibe su doctorado en la historia de su disciplina del Centro Graduado de la Ciudad Universitaria de Nueva York. Poco después, ya lo vemos ejerciendo la cátedra de profesor de arte hispanoamericano en la universidad de William Paterson de Nueva Jersey.

No obstante, estos triunfos académicos y profesionales, Alejandro Anreus sufre hondamente su salida forzosa de la tierra que lo vio nacer, ya que pertenece a una familia de profundas convicciones liberales que se siente doblemente engañada por la ambición de poder de Fidel Castro y su traición a la república cubana. Su atracción a la poesía —género literario que admite siempre le interesó— se intensifica por estas fechas motivada quizás por su diaria labor como crítico artístico. Se da cuenta de que la misma le permitía expresar sus emociones a la vez que analizar, interpretar y evaluar su significado en relación no solo con la pieza o texto en cuestión que ocupaba su interés de momento, sino asimismo con el estado de la isla de Cuba que se deterioraba a pasos agigantados después de la caída de la Unión Soviética.De esta época también debió haber surgido su fascinación por las Máximas de François de La Rochefoucaould, muy parecidas a los conocidos aforismos de José Martí, ya que los dos son frases breves, concisas y sentenciosas que expresan una idea definitiva: de tono filosófico el aforismo, mientras que la máxima se enfoca primordialmente en normas de conducta o reglas de moral, ausentes de esta sociedad autómata y robotizada en que vivimos. El pensador y poeta francés tuvo una experiencia vital muy parecida a nuestro poeta cubano, ya que ambos tuvieron que enfrentarse a las ambiciones del poder, la hipocresía, el engaño social, las mentiras, en total, de aquí sus observaciones morales sobre la naturaleza humana en sus peores momentos.

De igual modo, observamos el tono escéptico, irónico, elegante de esas frases muy cortas que expresan un pensamiento profundo, una reflexión ética o una verdad práctica sobre la existencia humana que caracterizarán su lírica.

La obra poética de Alejandro Anreus incluye los poemarios Memento mori (2010), Los exiliados sueñan (2014), Los vientos de cuaresma (2017), Los golpes de la historia (2018) y Pérdidas y despedidas (2022). Comparte algunos rasgos con otros escritores cubanos del destierro, como Mireya Robles, Magali Alabau y Carlota Caulfield, en el empleo de la memoria y el exilio, su diálogo con el arte y la historia, el lenguaje sobrio y reflexivo y la identidad cubanoamericana. Anreus reflexiona sobre la pérdida de su país natal, la infancia en Cuba y la reconstrucción de la identidad en los Estados Unidos, donde la memoria aparece como un estado fragmentado y nostálgico.

Asimismo, debido a su formación como historiador del arte, muchos de sus poemas contienen referencias pictóricas y culturales en el que el arte funciona como una forma de conservar la memoria. Su estilo, por otra parte, suele ser directo, meditativo y culturalmente denso, con referencias históricas y artísticas. Los poemas a menudo exploran la vida entre dos lenguas y dos culturas, una constante de la literatura cubana del exilio. En este contexto, su poesía tiende a ser intelectual y culturalmente intertextual, muy marcada por la historia del arte y la experiencia migratoria.

Entre los temas recurrentes en esta joven lírica desarrollada primordialmente en unos doce años (2010-2022), se encuentran la familia, el destierro, la sociedad, lo inmediato, lo cotidiano, la dignidad humana, la realidad del autor, el aquí y el ahora, la expresión intimista, la conexión con el lector, la crítica a la injusticia y a la pobreza, las apariencias, la presencia del espíritu, la religión, las artes y la muerte, y otros.

Y entre las características de expresión de esta poesía de actualidad, referida a veces como Instapoesía, resaltan la pincelada, la brevedad, el coloquialismo, el vocabulario sencillo y directo, la rebeldía vanguardista, el cultismo, el humor, la ironía, el sarcasmo y las notas de compasión y de solidaridad con los caídos.

Por último, es de notarse la cita de León Bloy, que encabeza su último poemario Pérdidas y despedidas (2022), autor muy popular recordado por sus ataques contra el racionalismo, su sátira y por su rechazo inicial y defensa posterior del catolicismo.

Pasemos a observar algunas de sus composiciones, por ejemplo, este “Álbum de familia (I)”, donde ya se observan algunas de sus peculiaridades tanto estéticas como líricas. Aquí se destaca la crítica contra el castrismo totalitario, la brevedad de la expresión, la pincelada, su firma técnica y emocional, las reiteraciones, el empleo del tiempo gerundio indicando el momento presente, la antítesis, el encabalgamiento y el sarcasmo mordaz del último verso:

Vedado 1967: / el abuelo en el sillón / la abuela en la cocina / los dos niños entre los helechos del jardín / jugando con soldaditos de plomo / el caudillo en el televisor.

Hoy:
el abuelo y la abuela
están muertos
uno de los niños está muerto
el caudillo está muerto
pero no se han enterado (1).

En la obra de Alejandro Anreus también encontramos una buena representación de personajes señalados a través de la historia y por igual de sus favoritos, como se aprecia en este poema sobre la vida del filósofo y científico francés Blaise Pascal, el inventor de la teoría de las probabilidades, el principio Pascal de presión y de la calculadora. Pascal propagó una doctrina religiosa que enfatizaba la experiencia de Dios por medio del corazón en vez que por la razón. Recuérdese aquello de que “el corazón tiene razones que la razón desconoce”. A la vez, su establecimiento del principio de la intuición o intuicionismo tuvo mucha resonancia en filósofos como Jean Jacques Rousseau, Henri Bergson y los existencialistas. A Pascal se le recuerda por haber sido el creador de la primera ordenadora digital y por su relación con el Jansenismo, doctrina que propugnaba la influencia de la gracia divina, la autoridad de los obispos y la limitación del libre albedrío y de la autoridad papel. En el poema “Pascal en medio del paisaje”, fijémonos en la metáfora, la aliteración, el encabalgamiento, el zeugma, la prosopopeya, la premonición del futuro encerrado en un monasterio por sus ideas, los zapatos cubiertos de fango del camino mientras se dirige al fatídico Port Royal a enfrentarse a su destino:

Un hombre narizón,
de pelo largo, está
parado
en medio de un paisaje.

Sus finos zapatos
de charol, sus grises
medias
de seda, están
cubiertos de fango.

Su mente
es una maquinaria
matemática
que ha inventado
la calculadora.

Es un hombre
sensual y
apasionado; las sábanas
de las putas
de París
conocen el sudor
de su cuerpo.

Los paisajes
lo aterran, en ellos
siente el infinito
mundo y
los golpes de gracia
que se acercan.

Se cortará
el pelo, se raspará
la cabeza.Va en camino
a Port Royal (2).

Las vicisitudes y sufrimientos del destierro, no cabe duda, ocupan lugar señero en todos sus poemarios, como contemplamos en “Palabras a Juan Gelman”, exiliado político argentino que terminó sus días en México. Anreus entabla un diálogo imaginario en estos versos con el fallecido bardo mientras reconoce que aunque haya una infinidad de cosas que los separan, aún así existe un deber que los une aparte de la lírica, y que ese es “no olvidar el exilio / y / combatir a la lengua que combate el exilio”. Avistemos los recursos técnicos empleados, entre los que se distinguen la metáfora, la sinécdoque, el zeugma, el vocativo, el símil, los cultismos, la aliteración, las interrogaciones retóricas, el uso del gerundio, etc. Y, por supuesto, no pasen por alto el humor del calificativo “gusano”, como los castristas cubanos califican a todo aquel que se les opone a su vesania, y la curiosidad de asistir a misa los sábados, quizás para disfrutar de su soledad:

Usted no me
conoce Gelman
y si me conociera
quizás habría dicho
que soy
nada más que
un gusano.
No importa.Yo lo conocí
a usted
y en sus palabras
como en las de
Vallejo y de
Pavese he encontrado
apoyo, hasta
consuelo.

Nadie me ha
desaparecido
un hijo ni
una nuera
embarazada
no soy judío ni
argentino.

Mis hijos
están vivos y
algún día tendré
y conoceré a mis
nietos
soy un católico
que va a misa
los sábados
y nací en la isla
más grande
del Caribe, esa
que vista desde el cielo
parece un caimán
melancólico.

En mi escritorio
entre papeles, tabacos
y baratas plumas
está su libro, también
imágenes de
Santa Teresa de
Ávila y José
Martí.

¿Qué tenía
usted sobre su
escritorio, en sus gavetas?
¿Qué leía, con que escribía?
¿Fumaba?
Estas preguntas
no van a lograr
la intimidad
entre nosotros.

A usted y
a mí, Gelman
nos separa un infinito
mar de cosas, pero nos une
un deber: “no olvidar el exilio
combatir a la lengua que combate el exilio!”

Ahora usted ha muerto,
con todo y sus premios, sus errores,
sus contradicciones,
y yo sigo
viviendo, viviendo
en el exilio (3).

La fe, no obstante, y aun en medio de todas las contrariedades que enfrenta a diario el desterrado fuera de su patria, se hace imprescindible para sobrevivir y poder sobrellevar la carga de tener que tratar de rehacer una nueva vida en un ambiente extraño, a veces hostil, donde hasta es imposible en determinadas circunstancias siquiera el poder comunicarse con sus semejantes. En la siguiente composición titulada muy apropiadamente “Fin del mundo. Año 2000”, el llamado Y2K, cuando se generó gran incertidumbre ante un posible “colapso tecnológico” que pudiera causar cortes de energía y caos bancario y que provocase compras de pánico y preparación para desastres, Anreus nos divierte con sus recuerdos de aquel momento único y una buena dosis de humor cubano y de sarcasmo. Nótese el empleo de la anáfora, la antítesis, el encabalgamiento, el zeugma y la aliteración, entre otros recursos empleados:

Los sabios
nos aseguran que
el mundo
está por acabarse.

No cabe duda
que hay señales
apocalípticas:
cualquier retrasado mental
es electo presidente.
Las mujeres
han perdido el
pudor y
los hombres
ni siquiera conocen
la palabra
honor.

Los ciegos, los sordomudos,
los leprosos
no quieren milagros
sino cosas —aires acondicionados, computadoras, teléfonos celulares—
los marxistas controlan
Wall street
y las encíclicas
son escritas en
Madison avenue.

Pero
a pesar de todo
esto
las flores siguen
teniendo aroma, los
perros ladran
y las abuelas
rezan el rosario.

Coño.

Hay que tener
fe (4).

Otra composición que nos muestra sucintamente varios elementos de esta lírica tan tradicional y moderna a la vez, la encontramos en los versos de “Mi madre se vuelve transparente”, cuando su progenitora se enfrentaba y celebraba su ya avanzada edad. Prestemos atención a la utilización del tiempo verbal en gerundio para subrayar el paso de su condición en ese preciso momento en que se compone el poema, la presencia de la cambiante naturaleza en las aves, los colores y el vuelo de las hojas, el símbolo de la música con el gorrión, la transformación del cabello en hojas, etc.; la preparación, en fin, para la entrada en ese postrero nivel de la existencia que a fin de cuentas no es más que otra etapa de nuestro proceso vital, como bien señala la poeta y ensayista Juana Rosa Pita en su más reciente aportación, Memorias del poetariado (5). Aparte de la apreciable carga emocional presente, el poema incluye recursos léxico semánticos de prosopopeya, sinécdoque, gerundios, símil, metonimia, zeugma y aliteración:

Los años han gastado
su cuerpo
y sus huesos, músculos
y vísceras
van desapareciendo.

Pierden su peso, su color y
textura y salen volando
y se pierden
como la hojarasca
por las calles
de un pueblo.

Ella ha vivido tanto,
que nada la sorprende
tolera desde locos hasta putas.
Perdona
a todo el mundo.

Su frágil voz
se convierte en una leve
música, esa que cantan
los pájaros
al caer el sol
en los pequeños parques
de provincia.

Su cabello blanco
se transforma en hojas
verde olivo y carmelita
que se caen
y vuelan de las manos
del viento y
en el cielo se convierten
en gorriones.

Mi madre se vuelve
transparente.

Mi madre se
despide (6).

Bienvenida, en conclusión, esta última muestra poética de Alejandro Anreus que enriquece la ya variada y rica expresión de la lírica de este último destierro cubano en los Estados Unidos.

♦♦♦
N O T A S:

(1). Anreus, Alejandro. Pérdidas y despedidas [Poemas 2018 – 2021]. ARS Atelier City: Colección Essential de Poesía. San Francisco, CA: MagCloud Printing, 2022, página 14.

(2). Ibid, páginas 45-46.(3). Anreus, Alejandro. Los golpes de la historia [Poemas 2005 – 2015]. ARS Atelier City: Colección Essential de Poesía. San Francisco, CA: MagCloud Printing, 2018, páginas 30 – 32.

(4). Ibid, páginas 22-23.(5). Pita, Juana Rosa. Memorias del poetariado [Ensayos reunidos 1977-2022]. Boston:

(5). El zunzún viajero, 2026, página 43.

(6). Anreus, Alejandro. Los golpes de la historia… páginas 53-54.

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About the Author

Octavio de la Suarée es profesor emérito de William Paterson University of New Jersey y autor de "La obra literaria de Regino E. Boti" (1977), "Sociedad y política en la ensayística de Ramón Pérez de Ayala" (1980), "La porcelana en el escaparate" (Edición facsímile y prólogo, 2017), "En el país de las mujeres sin senos" (Edición facsímile y prólogo, 2018); Editor, "Anuario Histórico Cubanoamericano" (Publicación de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio, Corp.), Vol, I (2017), Vol. II (2018), Vol. III (2019), Vol. IV (2020), Vol. V (2021), "Poetas cubanos en Nueva York: Estudios críticos" (1978-2018), (2019), "Doce veces el Caribe (con Grisel Maduro)|, Primera edición, 2020), (Segunda edición, 2021), "Socioperiodismo" (Edición facsímile y prólogo, 2021), "La familia Borrero: Crónica de tres generaciones sucesivas de mujeres y hombres de letras que fueron el orgullo de Cuba" (2023), y un centenar de ensayos en publicaciones literarias y periódicos. Es presidente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio, Corp. (2022-2026). Su correo electrónico es delasuareeo@gmail.com.

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