La soledad, como un glaciar asomando en la mar (Tres poemas de Carlos Penelas)

Written by on 5 junio, 2016 in Literatura, Poesia - 2 Comments
Literatura. Poesía.
Por Carlos Penelas…
Glaciar 2
Miro los sueños de una mujer sentada
 
 
Vi sus senos angélicos, serenos.
Languidecía la orilla entre náufragos.
La nave, ya ciega, era la inmovilidad,
el engaño de las frentes y los vientos.
Hay un lenguaje que entreteje el olvido,
un lenguaje de antiguos crepúsculos
que alumbraban la noche en crisantemos.
Un lenguaje que es metáfora y fábula.
Allí la dispersión de la memoria:
la caricia de primaveras apagadas,
una voz del exilio.
Este es el viaje dónde preguntamos
quién soy después del amor desordenado,
después del desborde de su cabellera en mi pubis.
Hay un lenguaje que nace inexplicable,
un secreto hilo, prefijado, de nuestra mitología.
Y entonces  -rituales de la vida- la soledad.
La soledad, como un glaciar asomando en la mar,
en la penumbra de una sala con balcones sellados.
En la sed y el presente de una mujer taciturna.
 
 
 
Incantación de una edad desolada
Veo un perro en el cielo persiguiendo estrellas.
Un manuscrito del siglo XV, Scachs d´amor,
donde la dama aparece con su sensualidad
y el enroque italiano. También dioses y bestias fabulosas
en apretadas nubes, en un mar de tierra flotante.
La Tabula Peutingeriana en una biblioteca de Viena.
Miro las calzadas de una ciudad de nuestra patria.
Y ponchos que contienen la vaguedad del viento,
voces infantiles en las llanadas del verano.
También fuentes de piedra medievales,
playas de arena sobre un mar errante,  
cuerpos de mujeres dichosas,
la evocación de una joven en El bosque animado.
El teatro romano, el Arco di Riccardo,
callejuelas donde la felicidad o la infelicidad
cruzan celos y abrazos.
Y yo, distraído, con una rosa pura entre los dedos
sin saber a quién darla.
 
 
Alguien sueña junto al mar 
 
Separado y melancólico miro la rompiente,
el vagar ansioso de un cielo imposible
en las cortantes naves
que bordean espumas y cabelleras.
Vida y tiempo lentamente adorables.
Aquí está el milagro. Lo sabía.
En el insomnio, en la inmovilidad de la noche,
en la rosa blanca y apresurada,
en un fado de Amalia Rodrígues,
en la sacralidad de Arvo Part, en la lujuria.
Así me amas, entre la desazón y la quietud
de una buhardilla, con el desánimo y la pasión,
desde el otoño y el lecho amanecido.
Me amas hasta el fondo, hasta el atardecer,
hasta el abismo. Soy lo definitivo,
aquello que tiembla y se desvanece
en esta fina mañana. Solitaria, relumbrante.
[Estos tres poemas han sido enviados por su autor, Carlos Penelas, especialmente para Palabra Abierta]
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About the Author

Carlos Penelas nació el 9 de julio de 1946 en la ciudad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, y reside en Buenos Aires, capital de la República Argentina. Es Profesor en Letras egresado de la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, y es en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires donde cursó Historia del Arte y Literatura. Obtuvo primeros premios y menciones especiales en poesía y en ensayo, así como la Faja de Honor (1986) de la Sociedad Argentina de Escritores —de la que fue en 1984 director de los talleres literarios— y otras distinciones. Fue incluido, por ejemplo, en las antologías Poesía política y combativa argentina (Madrid, España, 1978),Sangre española en las letras argentinas (1983), La cultura armenia y los escritores argentinos (1987), Voces do alén-mar (Galicia, España, 1995), A Roberto Santoro (1996), Literatura argentina. Identidad y globalización (2005). Publicó a partir de 1970, entre otros, los poemarios "La noche inconclusa", "Los dones furtivos", "El jardín de Acracia", "El mirador de Espenuca", "Antología ácrata", "Valses poéticos", "Poemas de Trieste", "Homenaje a Vermeer", "Elogio a la rosa de Berceo", "Calle de la flor alta" y "Poesía reunida". A partir de 1977, en prosa, fueron apareciendo los volúmenes "Conversaciones con Luis Franco", "Os galegos anarquistas na Argentina" (Vigo, Galicia, España, 1996), "Diario interior de René Favaloro", "Ácratas y crotos", "Emilio López Arango, identidad y fervor libertario", "Crónicas del desorden" y "Retratos", etc.

2 Comments on "La soledad, como un glaciar asomando en la mar (Tres poemas de Carlos Penelas)"

  1. Manuel Gayol Mecías 11 julio, 2016 at 7:05 pm · Responder

    “Acabo de leer ahora con gran interés su poesía, que para mí ha sido un nuevo enriquecimiento interior. Le quedo aún más agradecido por ello y le felicito nuevamente por la dimensión de su mundo”.

    Giuseppe Bellini
    Universitá degli studi di Venezia

    • Manuel Gayol Mecías 11 septiembre, 2016 at 5:41 pm · Responder

      Gracias le doy por su comentario, y le deseo lo mejor. Es una satisfacción para Palabra Abierta. Un abrazo, Manuel Gayol

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